viernes, 14 de julio de 2017

Sin título




Artista visual norteamericano

Las cosas...


Las cosas tienen peso, masa, volumen, tamaño, tiempo, forma, color, posición, textura, duración, densidad, olor, valor, consistencia, profundidad, contorno, temperatura, función, apariencia, precio, destino, edad, sentido. Las cosas no tienen paz

Arnaldo Antunes, Las cosas, Editorial Yaugurú, Uruguay, 2012


domingo, 9 de julio de 2017

Acalhuacán, lugar de los que tienen canoas


Artista visual mexicano

La soñadora


No hay nada como el sueño natural
donde si uno busca, encuentra.
Casas gigantes y parientes jóvenes.
Muertos que cuentan chistes.
Flores fragantes y el mar que siempre invita.
El aroma es potente
como la flor de la mandrágora.
Seguí soñando que tal vez sea pura verdad
la confusión.


Fernanda Castell, De la Migración, Editorial TSE - Trópico Sur Editor, Maldonado, Uruguay, 2014.


Ad Marginem


artista visual pampeano

Una vez


Una vez, como era tan temprano, caminamos
antes de ir a acostarnos y después de la cena
por dentro de una noche inmensa, cielo bajo
blanco de estrellas.

Caminamos por dentro del resplandor cercano
como dentro de música
dentro de un titilante silencio transparente
envueltos en canciones remotas y secretas.

Y aunque nadie cantaba
atravesando nieblas de ancha luz nocturna
caminábamos
sintiendo de algún modo como una voz, volando
sobre nuestras cabezas.

Y como no veíamos la tierra que pisábamos
todo se volvió cielo:
los ojos fueron cielo,
el corazón prendía y apagaba latidos
y así fuimos andando por adentro del cielo
juntos y silenciosos
envueltos en estrellas.

Circe Maia, La pesadora de perlas, Obra Poética, Conversaciones con María Teresa Andruetto, Editorial Viento de Fondo, Córdoba, 2013.

 

Dervishes



 Escultora británica

secretos

algo que es necesario pero no se conoce
y por ello parece imposible
algo que brilla según de dónde
y se oye como sedas en lo oscuro
y cruje como sedas apretadas o rotas
algo que es preciso tener pero no se posee
y es entonces considerado inútil
que crece cambia y cabe
pero desaparece
y ocupa sólo la mirada
dilatando el iris o el deseo

algo como una grieta seco y doloroso
de donde suave se reciba la música
algo que vuelve y gana y vuelve a perder
que se busca y siempre no se encuentra
y así resulta innombrable
algo que es necesario preciso tener
algo imposible inútil
que suena como sedas en lo oscuro
y cruje entre los ojos y respira


Liliana Lukin, Obra reunida, 1978-2008, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2009.

Hipótesis de lava


Galia Eibenschutz

una artista visual y bailarina mexicana

domingo, 23 de abril de 2017

Sobre esta playa de guijarros parada

Pequeñas rocas, mis rocas, mi pasado.
Lento corazón de casa
que el amor ha estallado y pulido.

Ya no hay roca, ya no hay casa.

El corazón vive libre a la intemperie,
late, vuela, canta.
El muro que lo contenía ha caído hecho carne
todo es presente en esta playa de guijarros.

La arena no es fina y blanca
no es virgen de pisadas
no es azul el agua.
Es un paisaje que queda
tras la íntima pelea de la sangre.
El cielo es rojo,
roja el agua
verde la mañana.

Soy yo a pesar y por lo tanto
Ni grande, ni pequeña,
humana y peregrina.


Gisela Galimi,  Memoria de la piedra, Editorial Textos intrusos, Buenos Aires, 2015






martes, 5 de julio de 2016

LA SOMBRA DE LA MANO






zindo & gafuri, 2015

por Verónica Pérez Arango



1. En La sombra de la mano, Selva Dipasquale ahonda, una vez más, en lo que la viene obsesionando desde hace mucho tiempo: el cruce entre la plástica y la escritura. Desde la dedicatoria y la breve nota introductoria, las artes visuales se imponen como la inspiración y el contexto de este libro que incluye la reproducción de una pintura de la misma autora, y poemas "escritos a partir de fotografías en blanco y negro del artista japonés Shomei Tomatsu, para dar a luz una nueva capa de sentido". De ese modo, la poeta decide trabajar, capa sobre capa, un material que, desde el comienzo, percibimos misterioso, pues a la vez que dice algo, lo oculta y vela.


2. Los poemas del libro, breves en su gran mayoría, acumulan imágenes abstractas que recuerdan cuerpos, accidentes, naufragios: restos de otros mundos. Un efecto detritus, un corpus en descomposición, algo que fue, cualquier cosa, lo perecedero deja sus huellas en el lenguaje.


3. Los versos de La sombra de la mano aparecen desflecados sobre la hoja, algunas líneas largas corren en paralelo con otras más, mucho más, cortas, y dejan espacios en blanco en la hoja, transparencias que dejan ver lo que pasa por arriba y por abajo.


4. La sombra de la mano se sostiene en la presencia casi exclusiva de las acciones; los verbos se multiplican en estos poemas y van construyendo una poesía en un continuo movimiento arrollador. En ese movimiento se escribe el poema pero también se destruye. Los versos se retroalimentan así: La textura del oleaje / hace nacer una mujer / con brazos de hojas puntiagudas y cabeza de luna nueva. / La textura de la luz de la luna nueva / hace nacer / un oleaje.


5. Dipasquale escribe y crea un mundo que es la consecuencia inevitable de la destrucción momentánea de lo existente: por un rato, al menos, se suspende lo que conocemos, y nace otra cosa. Es por eso que escribir siempre implica arrojo y violencia. En estos poemas proliferan verbos como "hundir", "entrechocar", "explotar", "aplastar", "picar", "destruir", "golpear", "raspar", acciones punzantes que implican algún tipo dolor, hasta "tirar" y "tirar" de ellas para que salga algo. Términos provenientes de un universo putrefacto enterrado que sale a la luz, el mundo-basura, los restos rescatados de la muerte: "colgajo animal", "gusanos blancos", "cuerpos sobrevivientes", "pedazos irregulares de tráquea blanca", "feto", "órganos desmembrados", "vidrios, residuos, huesos", "círculos de leche petrificados", "placas fosilizadas", "pasta de larvas y plancton", "nonato", "relieve": palabras-detritus transformadas en un humus capaz de hacer crecer un cosmos extraño, donde el yo lírico permanece invisible porque se mezcla como abono fértil y brota convertido siempre en algo nuevo.



Verónica Pérez Arango


http://zindogafuri.blogspot.com.ar/2016/05/veronica-perez-arango-sobre-la-sombra_27.html


Librerías en las que se consiguen los libros publicados por Zindo & Gafuri

CAPITAL FEDERAL




















domingo, 26 de junio de 2016

BIOGRAFÍA SELVA DIPASQUALE



Soy Selva. Crecí en una casa en la que se militaba en política. Se iba al cine, al teatro y a ver espectáculos musicales con frecuencia. Hija única de un hombre que siempre lideró proyectos colectivos, que no para de soñar y celebrar la amistad,  y de una mujer que ama los libros y el arte. Digo que nací con un lápiz saliendo del ombligo para defenderme del mundo. Escribo poesías desde los 9 años. Padezco la soledad interna de los hijos únicos.  Para mí la poesía es una contemplación activa  del mundo y de las cosas que nos rodean. Suelo tener muchas imágenes  -como un cine en mi cabeza-  que intento atrapar para escribir. Me gusta más escribir que hablar. Hablar me resulta un acto físicamente cansador. Cuando escribo me siento libre y puedo explicar mejor lo que pienso o siento. Si pudiese, viviría más despacio, y más cerca de la naturaleza. Pero, fundamentalmente, más despacio. Y si bien me levanto cada mañana con el peso específico de la historia personal, intento observar parte de la realidad dejándome sorprender. Soy mamá de una hija que me enseña a transitar el ensayo y el error.  Trabajo como abogada en el ámbito público y vivo de eso. Publiqué libros de poemas, claro, y a algunos los modificaría y publicaría nuevamente. Soy muy curiosa e incursiono en la danza, las artes visuales y practico el Método De Rose. Tengo varios proyectos inconclusos pero avanzo. Coordiné LA INFANCIA DEL PROCEDIMIENTO y desde fines del 2015 coordino EL INFINITO VIAJAR.